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Octubre, el esbat de la luna de la semilla

Día del orgullo pagano

Se trata de un evento mundial para celebrar la diversidad y el orgullo de practicar la Wicca y otras religiones paganas. El proyecto Orgullo Pagano se creó con el objetivo de divulgar en forma positiva a las religiones paganas y contribuir a la eliminación de los prejuicios y la discriminación basados en las creencias religiosas. 

 

Sites oficiales:

Orgullo pagano en México: http://www.orgullopaganomexico.com/

 

Orgullo pagano en Bolivia: 9 de octubre.

 

En Argentina: http://paganpride.com.ar/

Himno a Deméter (Homero)

Pero a ella un dolor más cruel y más perro le llegó al ánimo. Irritada contra el Cronión, amontonador de nubarrones, tras apartarse en seguida de la asamblea de los dioses y del grande Olimpo, marchó a las ciudades de los hombres y a sus pingües cultivos, desfigurando por mucho tiempo su aspecto. Ninguno de los hombres ni de las mujeres de ajustada cintura la reconocían al verla, hasta cuando llegó a la morada del prudente Céleo, que era por entonces señor de Eleusis, fragante de Incienso.

Se sentó a la vera del camino, afligida en su corazón, en el pozo Partenio, de donde sacaban agua los de la ciudad. A la sombra, pues por encima de ella crecía la espesura de un olivo, y con el aspecto de una anciana muy vieja, que está ya lejos del parto y de los dones de Afrodita amante de las coronas, como son las nodrizas de los hijos de los reyes que dictan sentencias, y las despenseras en sus moradas llenas de ecos.
La vieron las hijas de Céleo, el Eleusínida, cuando iban a por el agua cómoda de sacar, para llevársela en broncíneas cántaras a las moradas de su padre la diosa puso sus pies sobre el umbral (de la casa de Céleo) y su cabeza tocó el techo. Llenó las puertas con su divino resplandor. Le cedió su sitial (Metanira, la esposa de Céleo) y la invitó a sentarse. Mas no quiso Deméter, dispensadora de las estaciones, la de espléndidos dones, sentarse sobre el resplandeciente sitial, sino que permanecía taciturna, fijos en tierra sus bellos ojos, hasta que la diligente Yambe dispuso para ella un bien ajustado asiento y lo cubrió por encima con un vellón blanco como la plata.
Sentada allí, se echó el velo por delante con sus manos. Largo rato, silenciosa, apesadumbrada, estuvo sentada sobre su asiento y a nadie se dirigió ni de palabra ni con su gesto. Sin una sonrisa, sin probar comida ni bebida, se estuvo sentada, consumida por la nostalgia de su hija de ajustada cintura, hasta que la diligente Yambe, con sus chanzas y sus muchas bromas, movió a la sacra soberana a sonreír, a reír y a tener un talante propicio, ella que también luego, más adelante, agradó a su modo de ser.
Metanira le dio una copa de vino dulce como la miel, una vez que la llenó. Pero ella rehusó, pues decía que no le era lícito beber rojo vino. Le instó, en cambio, a que le sirviera para beber harina de cebada y agua, después de mezclarla con tierno poleo.
Y ella, tras preparar el ciceón, se lo dio a la diosa como le había encargado. Al aceptárselo, inauguró el rito la muy augusta Deó. Y entre ellas comenzó a hablar Metanira...
(Habla Deméter) -De tu hijo (del de Metanira) me ocuparé de buen grado, como me encargas. Lo criaré y no le hará daño, por negligencias de su nodriza, espero, el maleficio ni la hierba venenosa. Pues conozco un antídoto mucho más poderoso que el cortador de hierba y conozco un excelente amuleto contra el muy penoso maleficio.
Metanira:
-¡Hijo mío, Demofoonte! ¡La extranjera te oculta en un gran fuego y me sume en llanto y en crueles preocupaciones!
Así dijo, angustiada, y la oyó la divina entre las diosas. Irritada contra ella, Deméter, la de hermosa corona, al hijo amado al que ella había engendrado, inesperado, en el palacio, lo dejó con sus manos inmortales lejos de sí, en el suelo, tras sacarlo del fuego, terriblemente encolerizada en su ánimo. Y al tiempo le dijo a Metanira, la de hermosa cintura:
-¡Hombres ignorantes, ofuscados para prever el destino de lo bueno y lo malo que os acucia. También tú, efectivamente, por tus insensateces has causado un desastre irreparable. Sépalo, pues, el agua inexorable de la Éstige, por la que los dioses juran. Inmortal y desconocedor por siempre de la vejez iba a hacer a tu hijo, e iba a concederle un privilegio imperecedero. Mas ahora no es posible que escape a la muerte y al destino fatal.
Con todo, un privilegio imperecedero tendrá por siempre, a causa de que estuvo subido en mis rodillas y se durmió en mis brazos. En las debidas estaciones, cuando los años cumplan su ciclo, los hijos de los eleusinos trabarán en su honor un combate y una lucha terrible entre sí por siempre, por el resto de sus días.
Soy Deméter, la venerada, que proporciona el mayor provecho y alegría a inmortales y mortales. Pero ¡ea!, que todo el pueblo me erija un gran templo y un altar dentro de él, al pie de la ciudadela y del elevado muro, por cima del Calícoro, sobre una eminencia de la colina. Los ritos, los fundaré yo misma, para que en lo sucesivo, celebrándolos piadosamente, aplaquéis mi ánimo.
Dicho esto, la diosa cambió de estatura y de aspecto, rechazando la vejez. En su torno y por doquier respiraba belleza. Un aroma encantador de su fragante templo se esparcía. De lejos brillaba la luminosidad del cuerpo inmortal de la diosa. Sus rubios cabellos cubrían sus hombros, y la sólida casa se llenó de un resplandor como el de un relámpago.
....Ellos de inmediato obedecieron, y prestaban oído a lo que decía; así que lo construyeron como había ordenado, y fue progresando según la voluntad de la diosa.
 ...Mientras, la rubia Deméter, sentada allí aparte de los Bienaventurados todos, permanecía consumida por la nostalgia de su hija de ajustada cintura.
Hizo que aquel fuera el año más espantoso para los hombres sobre la tierra fecunda, y el más perro de todos, pues la tierra ni siquiera hacía medrar semilla alguna, ya que las ocultaba Deméter, la bien coronada. Muchos corvos arados arrastraban en vano los bueyes sobre los labrantíos y mucha cebada blanca cayó, inútil, a tierra.
De seguro habría hecho perecer a la raza toda de los hombres de antaño por la terrible hambre, y habría privado del magnífico honor de las ofrendas y sacrificios a los que ocupan olímpicas moradas, si Zeus no se hubiese percatado y lo hubiera meditado en su ánimo.
(Después de haber recuperado a Perséfone, Zeus envía a Iris, la mensajera de los dioses, quien dirige estas palabras a Deméter)
-¡Aquí, hija! Te llama Zeus tonante, cuya voz se oye de lejos, para que vayas junto a las estirpes de los dioses. Prometió que te daría las honras que quisieras entre los dioses inmortales. Accedió asimismo a que tu hija permaneciera la tercera parte del transcurso del año bajo la nebulosa tiniebla, inmortales. plirá y lo confirmó con una señal de su cabeza. Así que ven, hija mía, y obedécele. No sigas constantemente irritada, fuera ya de lugar, contra el Cronión amontonador de nubarrones, sino haz crecer en seguida el fruto que da vida a los hombres.
      Así habló. Y no desobedeció la bien coronada Deméter. En seguida hizo surgir el fruto de los labrantíos de glebas fecundas. La ancha tierra se cargó toda de frondas y flores. Y ella se puso en marcha y enseñó a los reyes que dictan sentencias, a Triptólemo, a Diocles, fustigador de corceles, al vigor de Eumolpo, y a Céleo, caudillo de huestes, el ceremonial de los ritos y les reveló los hermosos misterios, misterios venerables que no es posible en modo alguno trasgredir, ni averiguar, ni divulgar, pues una gran veneración por las diosas contiene la voz.

¡Feliz aquel de entre los hombres que sobre la tierra viven que llegó a contemplarlos! Mas el no iniciado en los ritos, el que de ellos no participa, nunca tendrá un destino semejante, al menos una vez muerto, bajo la sombría tiniebla.
Así pues, cuando los hubo instruido en todo la divina entre las diosas, se pusieron en marcha hacia el Olimpo a la asamblea de los demás dioses. Allí habitan, junto a Zeus, que se goza con el rayo, augustas y venerables.

Plegaria de la primavera

 

Desde las profundidades se levanta Perséfone,

esta es la época del renacimiento,

en la que se equilibra el corazón

que ha resurgido de las sombras.

Derrama bendiciones sobre la Tierra,

Señor Astado que iluminas los bosques,

mientras la luna danza

sobre el mar eterno.

Se acerca Ostara

Se acerca Ostara en el hemisferio sur, tiempo de equilibrio, de templar el alma y de poesía.

 

 Canto De Primavera de

Nezahualcóyotl

 

En la casa de las pinturas
comienza a cantar,
ensaya el canto,
derrama flores,
alegra el canto.

Resuena el canto,
los cascabeles se hacen oír,
a ellos responden
nuestras sonajas floridas.
Derrama flores,
alegra el canto.

Sobre las flores canta
el hermoso faisán,
su canto despliega
en el interior de las aguas.
A él responden
variados pájaros rojos.
El hermoso pájaro rojo
bellamente canta.

Libro de pinturas es tu corazón
has venido a cantar,
haces resonar tus tambores,
tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera
alegras a las gentes.

Tú sólo repartes
flores que embriagan
flores preciosas.

Tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.

 

 

 

 

La carga de la diosa en la versión original de Apuleyo

La carga o encargo original de la Diosa fue escrita por Apuleyo en su libro "El asno de Oro", y es la que sigue:

 

Yo soy madre y natura de todas las cosas, señora de todos los elementos,principio y generación de los siglos, la mayor de los dioses y reina de todoslos difuntos, primera y única gola de todos los dioses y diosas del cielo, quedispenso con mi poder y mando las alturas resplandecientes del cielo, y lasaguas saludables de la mar, y los secretos lloros del infierno. A mí sola yuna diosa honra y sacrifica todo el mundo, en muchas maneras de nombres.De aquí, los troyanos, que fueron los primeros que nacieron en el mundo,me llaman Pesinuntica, madre de los dioses. De aquí asimismo losatenienses, naturales y allí nacidos, me llaman Minerva cecrópea, ytambién los de Chipre, que moran cerca de la mar, me nombran VenusPafia. Los arqueros y sagitarios de Creta, Diana. Los sicilianos de treslenguas me llaman Proserpina. Los eleusinos, la diosa Ceres antigua. Otrosme llaman Juno, otros Bellona, otros Hecates, otros Ranusia. Los etíopes,ilustrados de los hirvientes rayos del sol, cuando nace, y los arrios yegipcios, poderosos y sabios, donde nació toda la doctrina, cuando mehonran y sacrifican con mis propios ritos y ceremonias, me llaman miverdadero nombre, que es la reina Isis. Habiendo merced de tu desastradocaso y desdicha, vengo en persona a favorecerte y ayudarte; por eso deja yaestos lloros y lamentaciones; aparta de ti toda tristeza y fatiga, que ya pormi providencia es llegado el día saludable para ti. Así que, con muchasolicitud y diligencia, entiende y cumple lo que te mandare. El día demañana, que nacerá de esta noche, nombro la religión de los hombres y lofestivo y dedico para siempre en mi nombre, porque apaciguadas lastempestades del invierno y amansadas las ondas y tormenta de la mar,estando ya manso para navegar, los sacerdotes de un templo mesacrificaban una barca nueva, en señal y primicia de su navegación. Esta mifiesta y sacrificio no la debes de esperar con pensamiento profano ysolícito, porque por mi aviso y mandado el sacerdote que fuere en estaprocesión y pompa llevará en la mano derecha, colgando del instrumento,una guirnalda de rosas; así que tú, sin empacho ni tardanza, alegre,apartando la gente, llégate a la procesión confiando en mi voluntad, yblandamente, como que quieres llegar a besar la mano al sacerdote,morderás en aquellas rosas, las cuales, comidas luego, yo te desnudaré delcuero de esta pésima y detestable bestia, en que ha tantos días que andasmetido; y no temas cosa alguna de lo que te digo, diciendo que es cosaardua y difícil, porque en este mismo monte que estoy aquí y me vespresente, apercibo asimismo y mando en sueños al sacerdote lo que ha dehacer en prosecución de lo que te digo, y por mi mandado el pueblo,aunque esté muy apretado, se apartará y te dará lugar; y ninguno, aunqueesté entre las alegres ceremonias y fiestas, se espantará en ver esta caradiforme que traes, ni tampoco acusará maliciosamente ni interpretará enmala parte que tu figura súbitamente sea tornada en hombre. De una cosa teacordarás y tendrás siempre escondida en lo íntimo de tu corazón: que todoel tiempo de tu vida que de aquí adelante vivieres, hasta el último términode ella, todo aquello que vives, lo debes, con mucha razón, a aquella porcuyo beneficio tornas a estar entre los hombres. Tú vivirás bienaventuradoy vivirás glorioso, sin amparo y tutela, y cuando vivieres, acabado elespacio de tu vida, y entrares en el infierno, allí en aquel soterraño medioredondo, me verás que alumbro a las tinieblas del río Aqueronte y quereino en los palacios secretos del infierno; y tú, que estarás y morirás en losCampos Elíseos, muchas veces me adorarás como a tu abogada propia.Además de esto, sepas que si con servicios continuos, actos religiosos yperpetua castidad, merecieres mi gracia, yo te podré alargar, y a mísolamente conviene prolongarte la vida, allende el tiempo constituido a tu hado.

Seminario: La superación del dolor: Buda y el dominio de la mente

 

El sufrimiento es una de las cosas más temidas en la vida, y parecería que no tenemos forma de evitarlo. A partir de las maravillosas enseñanzas del Buda intentaremos descubrir el sentido del dolor, cómo aprovecharlo y también cómo llegar a eliminarlo.

Oradora: Prof. Isabel Osella

Belgrano - Sede Central Nueva Acrópolis
 Amenabar 863 - Tel: 4784-7476
 Sáb 1/Oct - 20:15 hs

Seminario: ¿Qué son los sueños? Cuál es su significado y cuál es su finalidad

Desde la más remota antigüedad el hombre se ha visto atraído por esa realidad tan misteriosa que son los sueños. Actualmente se ha comprobado que todos los seres humanos soñamos, pero quedan muchas incognitas aún sobre el sentido y significado de este proceso psíquico. Qué son los sueños, cuál es su significado y cuál es su finalidad, son algunos de los interrogantes que intentaremos responder en este seminario, apoyándonos en el conocimiento de las antiguas tradiciones y en las nuevas teorías psicológicas

A cargo de: Dr. Gustavo Porras (médico neurocirujano) - Director Nacional del Instituto Médico SERAPHIS

Belgrano - Sede Central Nueva Acrópolis
 Amenabar 863 - Tel: 4784-7476
 Sáb 17/Sep - 10:00 hs